Découpage: Un costurero de madera de pino

Después de unas semanas muy silenciosas por aquí, vengo con un proyecto de découpage que me tuvo ocupada este fin de semana. En este caso, la principal innovación es que en este caso utilizo tela. Tras algunas pruebas he comprobado que el proceso es igual que con el papel, pero aplicando al final más capas de cola, como protección (también dependiendo de la misión de la superficie sobre la que lo hagas). Ya os imaginaréis lo que ha pasado: cuando he descubierto que esto era posible, se me han ocurrido un millón de ideas. Si todo va bien, la semana que viene os enseñaré una de ellas.

Bueno, a lo que vamos.

Estas Navidades alguien que me conoce muy bien me regaló un costurero de madera de pino, sin ningún tipo de ornamento. Aparte de que me resultaba útil para todas mis cosas de patchwork, también me encantaba la idea de poder personalizarlo a mi gusto. Se me olvidó hacerle una foto antes de trabajar sobre él, pero en la foto de materiales (la siguiente) podéis ver más o menos cómo era.

NECESITARÁS

Necesitarás

 

  • Un costurero para personalizar
  • Pinturas acrílicas de los colores deseados (en mi caso fue blanco y dos tonos de rosa)
  • Tela de algodón
  • Fieltro
  • Pincel para cola
  • Pincel para pintura
  • Cola de base de agua
  • Pegamento textil
  • Cinta de pintor
  • Un hoja de papel de arroz con adornos (no del de cocinar)

PROCESO

1. Tras comprobar que lo que quieres pintar está limpio, dale una capa de pintura blanca al exterior de todo el costurero. Incluso aunque no quieras incluir el blanco como color principal, esto te va ayudar a dar un tono uniforme a todo el conjunto, a tapar las posibles vetas que sean visibles y, por tanto, a conservar mejor el acabado de los colores (tanto de otras pinturas como de las telas y el papel).

Pintar de blanco

OJO con las barras que se desplazan. Procurar cerrarlas y abrirlas con frecuencia para evitar que la pintura las pegue y te quedes con un costurero inútil. También puedes desmontarlas y pintar tranquilamente, y después volver a montarlas.

2. Una vez seca la capa de blanco, incluye los detalles en color. Para ello, coloca cinta de pintor en las zonas que quieras enmarcar para pintar, y así evitar manchas.

Detalles de pintura en rosa

3. Mientras se seca la pintura, aprovecha para cortar las telas que necesites. En este caso, yo he necesitado: dos cuadrados de 15×15 cm de tela de algodón para las tapas exteriores, 4 cuadrados de 15×15 cm de fieltro estampado para las tapas y compartimentos interiores y 1 cuadrado de 30×15 cm de fieltro para el compartimento interior grande.

Cortar telas

 

4. Una vez tengas la tela cortada y la pintura se haya secado, empieza por pegar el fieltro del interior con pegamento textil. ¿Por qué no usamos découpage con esta tela? Porque las telas gruesas tienden a arrugarse más con este proceso, y por tanto el acabado es mucho peor. Colocando pegamento textil no muy pegado al borde del corte (para que no se esparza al presionarlo), conseguimos que el fieltro se pegue sin mayor problema. Una vez el fieltro se haya secado, puedes hacer el découpage de las telas exteriores. Se aplica una capa de cola de base de agua, se coloca la tela evitando que se formen arrugas, y por último se da tantas capas de cola por encima como se deseen (yo le di 2). No te preocupes si al principio parece que se queda blanquecina la tela, es por el efecto de la cola, pero cuando se seca, el acabado es transparente.

Telas pegadas

5. Finalmente, mientras las telas se secan, recortamos los adornos del papel de arroz que queramos (en este caso, unos botones), y después pegamos los botones con découpage de la misma manera que hemos hecho con la tela, pero sólo necesitaremos colocar una capa de cola una vez colocados para obtener un buen resultado. El papel de arroz es algo más caro que las servilletas, y sinceramente, el acabado tampoco es tan distinto como para que merezca la pena, así que si tenéis alguna servilleta que os guste, os podéis ahorrar 4-5€. La única ventaja que ofrece es que es más sencillo de aplicar y trabajar con él (se rompe con menos facilidad que las servilletas)

Pegar botones

¡Listo! Una vez esté seco, tendrás listo tu costurero para guardar lo que necesites.

Final

 

 

I ❤ Food: Toque griego

Antes que nada, disculpad el silencio por aquí estos días, pero servidora está en su tierra natal de celebración y hay poco tiempo para tener atendido el blog. Aprovecho este ratito que tengo para mostrar dos nuevas imágenes del proyecto fotográfico de primavera.

Toque griego II

En este caso no es algo concreto, sino la mezcla de unos cuantos ingredientes para lograr un sabor griego, muy mediterráneo: queso feta, aceitunas negras, tomates cherry (también pueden ser normales), cebolleta, un poco de zumo de limón y orégano. Esta combinación de ingredientes se puede aplicar en muchas cosas. En las fotos que os muestro lo he mezclado con un poco de quinoa para una ensalada de mediodía, logrando un plato equilibrado y que sacia bastante.

Sin embargo, hay muchas opciones. Se puede combinar con pasta y dejarlo a enfriar para una ensalada de verano rápida y muy sabrosa. También es posible servir esto como acompañamiento a unas brochetas de pollo previamente marinadas en limón, orégano y tomillo. Otra opción es incluirlo en un pan de pita con un poco de salsa de yogur, para un plato sencillo y que nos podemos llevar si tenemos que salir de casa.  Incluso se le puede añadir algún ingrediente más, como el pepino, y aumentar así la frescura y la cantidad de nutrientes que obtenemos, respetando el sabor característico. La verdad es que sólo hay que echarle un poco de imaginación.

Toque griego

I ❤ Food: Granola casera

Siempre tuve ciertas reticencias hacia la avena y todas las cosas que se le asemejaran. Cuando era pequeña, mi madre intentó una vez que desayunáramos sano: yogur, avena, y esas cosas. A la semana lo tuvo que dejar porque hasta yo, que era un rayo desayunando, tenía serias dificultades para comerme aquello en un tiempo razonable. Es lógico si piensas en un niño que ha estado acostumbrado toda su vida a desayunar leche (con cacao o sin él) y tostadas, cereales o galletas. Desde entonces, la avena y yo mantuvimos una cortés distancia.

Granola casera

Hasta hace relativamente poco. Ya os enseñé en su momento una forma de hacer barritas de granola caseras, y en esta ocasión os muestro una foto de otra granola distinta, en este caso más suelta, e ideal para usarla como desayuno por las mañanas. La receta la encontré aquí, y le hice los siguientes cambios:

  • Hice la mitad de las cantidad, y para dos personas hemos tenido suficiente para 3 semanas, desayunándola casi todos los días.
  • Prescindí del germen de trigo, y coloqué algo más de salvado de avena.
  • Ya que incorporaba nueces pecanas, repetir con nueces normales me parecía algo redundante y las sustituí por avellanas.
  • Los arándanos secos me parecen muy opcionales, y los retiraré la próxima vez que haga esta receta.

Os preguntaréis qué tiene de bueno desayunar esto por las mañanas. Seguramente algunos arruguéis la nariz ante la idea de que os quiten el croissant o las magdalenas de siempre. Lo bueno que tiene la granola es que los carbohidratos que la componen son fundamentalmente de absorción lenta, lo que significa que permaneceremos saciados durante más tiempo, y además la avena es una fuente estupenda de proteínas. Por otro lado, esta granola ya incorpora azúcares, así que la podemos utilizar para endulzar yogures naturales, sin necesidad de añadir más azúcar y, por tanto, calorías vacías.

Mi forma favorita de tomarla es con un yogur griego y fruta fresca (normalmente bayas: arándanos, frambuesas…). Si no podéis renunciar al dulce por la mañana en absoluto, una buena idea es emparejarla con fresas maduras, plátanos o uvas, que aportan azúcar pero también fibra y vitaminas. Un yogur con granola no riñe en absoluto con una taza de café o un vaso de zumo de fruta recién exprimido en caso de que no queráis comer fruta sólida por las mañanas, así que ya sabéis, no hay excusas 😉

Découpage: Marco de fotografías

Aquí traigo el segundo proyecto de découpage de esta primavera. Éste fue mi regalo de San Valentín, porque no hay nada que refleje mejor lo mucho que te importa alguien que hacer algo tú mismo para regalárselo. En este caso, el proyecto no ha sido hecho exclusivamente con servilletas/papel y cola, sino que también he usado pinturas acrílicas, para que el resultado no fuera tan cargante.

Final

NECESITARÁS

  • Un marco de fotografías de tu elección (éste es de Maisons du Monde)
  • Cola de base de agua
  • Pinceles (uno para aplicar la cola y otro para la pintura)
  • Servilletas o papel Decopatch (he utilizado servilletas de Ikea y una hoja de papel Decopatch)
  • Pinturas acrílicas, de los colores que elijas.
  • Revistas viejas
  • Cinta de pintor (opcional)
  • Algún disolvente de pintura o similar (por si las moscas)

PROCESO

Es importante que primero te plantees qué diseño quieres y por dónde vas a empezar. En este caso, yo he elegido una gama de azules, y he empezado haciendo découpage en los marcos más exteriores y luego he pintado los que estaban por debajo. Es complicado hacerlo así y no al revés, pero creo que hacer el découpage en los marcos de dentro iba a resultar más aparatoso.

Después, si no quieres desmontar todos los cristales, puedes pegar cinta de pintor en los bordes del cristal de cada unidad del marco y así tener la tranquilidad de que si te sales no mancharás los cristales. Si tienes tiempo (yo ese día no lo tenía), no obstante, te recomendaría que los desmontaras todos y trabajaras únicamente con el marco, sobre las revistas viejas.

Para hacer découpage seguimos el proceso que ya expliqué con la alacena. Separamos todas las servilletas hasta que sólo nos queda la capa con el estampado. Cortamos las tiras que se ajusten a cada una de las cuatro partes de cada unidad del marco (recuerda que deben ser tiras anchas para cubrir también laterales, y no sólo la parte frontal). Ponemos una capa de cola sobre la parte del marco en la que vayamos a trabajar, colocamos cuidadosamente el papel de servilleta, y damos una capa de cola por encima, con cuidado de que no salgan arrugas o se rompa el papel.

Por último, damos dos capas de pintura a las unidades del marco en las que no vayamos a hacer découpage, dejando tiempo entre las capas para que sequen bien. Cuando todo esté bien seco, coloca las fotografías y cuelga el marco. ¡Listo!

Final II

I ❤ Food: Fresas con nata

Aquí vamos con la primera foto del proyecto fotográfico de esta primavera… ¡Fresas con nata!

Fresas con nata

Me inspiré en este pin para llevar a cabo esta idea. Estas fresas son un poco más originales que las habituales por varias razones:

1. La forma de presentarlas. Con un melon baller (¿cuál sería la traducción apropiada para ese útil de cocina?) vaciamos las fresas por dentro, y con una manga pastelera las rellenamos con nata montada. Por supuesto, es más fácil cuanto más grande sea la fresa.

2. La nata, montada casera, y además con un poco de sirope de arce en lugar de con azúcar. El resultado es agradable y peculiar.

3. Por último, para contrastar la frescura de la fresa y complementar el sabor del sirope de arce, una nuez pecana.

Quedan genial para un postre un poco especial y de temporada. No cuestan mucho de hacer (especialmente si se hace entre dos: uno monta la nata y el otro va vaciando fresas). Y además, lo que vaciamos de las fresas es precisamente el centro, que es también la parte más ácida. Todo ventajas, señores. Para que se queden de pie, se puede cortar un poquito la punta de la fresa, si no, se pueden presentar tumbadas.

Decoupage: Acentos de color en una alacena

Aquí traigo uno de los primeros proyectos de decoupage. Veréis que el resultado es genial y en total sólo he gastado 11 euros (contando la cola, que luego sirve para muchas más cosas y dura mucho).

ANTES

Antes

DESPUÉS

Final 2

Lo mejor del decoupage es que, bien hecho, da sensación de un acabado de pintura, pero ahorrándote todos los dolores de cabeza propios de pintar y sin contar que puedes lograr también una decoración muy original que sería difícil de imitar a mano alzada, con un pincel. Además es barato: sólo necesitas cola de base de agua, pinceles y servilletas con el motivo que quieras para decorar. Sí, servilletas. Concretamente, las que os muestro aquí las encontré en Ikea, por un 1 euro el paquete. También venden papeles específicos para esto, con motivos mucho más atractivos y creativos, pero también más caros (1 hoja de ese papel tamaño dinA3 puede llegar a costar 3 euros). Al final todo depende de la elección de uno mismo.

NECESITARÁS

Herramientas

  • Cola de base de agua
  • Servilletas con el motivo elegido (yo en este caso me apañé bien con tres)
  • Pinceles, mejor si son de pelo corto y muy tupido.
  • Algunas revistas o periódicos viejos, como protección.

PROCESO

Primero, separamos las capas de las servilletas. Debe quedar el motivo que queramos usar sin ninguna capa detrás. A veces es difícil separar todas las capas de una vez, por lo que podemos separarlas del todo una vez tengamos la figura de nuestro agrado recortada.

Servilleta

Separados

Después aplicamos un poco de cola en la superficie donde queramos colocar el ornamento. Es importante que no haya exceso de cola, y que tengamos cuidado al colocar la figura y moverla, ya que podrían aparecer arrugas o romperse nuestro recorte y eso estropearía el acabado final.

Rosa

Otra cosa que yo he hecho es aprovechar el estampado de la servilleta para decorar los pomos de los cajones, total, una vez la servilleta ha quedado recortada e inservible, es mejor aprovecharla al máximo.

Una vez colocadas todas las figuras y decoraciones, dejamos secar, y cuando esté seco, para mayor seguridad, pasamos otra capa de cola por encima (es cola de secado transparente).

¡Listo! En pocos minutos, con poco dinero, nuestro mueble tiene un toque diferente y único.

Final

Recetas de invierno: Mac and Cheese con batata

… y guisantes. Sí.

Final II

Llevábamos unos días con antojo de este plato típico de EE.UU, pero claro, es un plato tremendamente pesado y que tiene todo lo que alguien que quiere perder peso debería evitar o dosificar. Afortunadamente, hace poco me encontré con esta receta en EatingWell, y pudimos poner fin a nuestro antojo, pero más light y además mucho más nutritivo (que es lo que realmente cuenta).

Estos Mac&Cheese tienen el mismo aspecto que el plato estándar (salvo por los guisantes), pero el sabor despista mucho. Aunque evidentemente se nota algo de queso, la batata y los guisantes le dan un twist dulzón inesperado. Quizá no es para todos los paladares, pero a los que estéis haciendo dietas os puede solucionar fácilmente un antojo de pasta (en este caso, no pusimos pasta integral porque no encontramos una de forma apropiada, pero para hacerlo aún más suave se podría hacer esa sustitución)

A la receta original le he hecho unas cuantas modificaciones para obtener más sabor y textura.

INGREDIENTES

Ingredientes II

  • 200 gramos de pasta (nosotros escogimos mini pipe rigate)
  • 1  batata mediana
  • 2 cups de leche semidesnatada
  • 2 tablespoons de harina
  • 1 diente de ajo pequeño, picado
  • 1 cup y 1/4 de queso cheddar
  • 1 teaspoon de sal
  • 1/2 cup de guisantes congelados, descongelados
  • Un poco de emmental rallado

PROCESO

1. Precalienta el grill del horno a 250ºC. Pon un poco de aceite en la fuente que vayas a usar para gratinar la pasta y extiéndelo con una brocha de cocina o similar.

2. Cuece la pasta siguiendo las instrucciones del fabricante. Recuerda mojarla un poco con agua fría al escurrirla, para que no se pegue.

3. Pincha la batata con un tenedor por varios sitios, y ponla a temperatura máxima en el microondas durante unos 5 minutos, hasta que puedas pincharla completamente con el tenedor sin que oponga resistencia (recuerda que las batatas NO deben guardarse en el frigorífico). Con una cuchara, saca la pulpa de la batata y descarta la piel. Deja que se enfríe.

Ingredientes

4. En un cazo grande, vierte la leche, la harina y el ajo picado finamente. Ponlo a fuego medio, removiéndolo frecuentemente con unas varillas, hasta que humee, pero no debe hervir.

5. Cuando humee, apártalo del fuego e incorpora la batata (que se habrá enfriado). Con una batidora, bate la mezcla de batata y leche hasta que queden bien integradas y no haya trozos de batata. Vuelve a ponerlo al fuego.

6. Añade el cheddar y la sal y remuévelo hasta que el cheddar esté completamente derretido. Añade la pasta y los guisantes. Remueve bien para que todo quede cubierto.

7. Pásalo a la bandeja que engrasaste con aceite al principio, añade un poco de emmental rallado y mételo en el horno.

8. Déjalo gratinar de 2 a 5 minutos, o hasta que aparezca una capa tostada por encima de la pasta.

Final